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  • Dr Mario Spennato

Las actividades físicas y los ejercicios programados disminuyen las probabilidades de tener un infarto de miocardio y aumentan la expectativa de vida. Además, las personas que llevan una vida activa con práctica de ejercicios regulares tienen menos accidentes cerebrovasculares (ACV) y menos cánceres de distinto tipo, como el de colon, mama y vejiga.


El ejercicio ayuda a controlar los factores de riesgo y también la ansiedad, la depresión, la angustia y el estrés mental.

La actividad física mejora la función del endotelio, que es la capa de células que tapiza las arterias por dentro, y cuyo buen funcionamiento es fundamental para evitar las obstrucciones arteriales que llevan al infarto o al ACV. Estos efectos beneficiosos del ejercicio, sumados a otras acciones sobre todo el organismo, explican que las personas activas puedan vivir más y con mejor calidad de vida.


Por eso, te presento esta guía para comenzar a hacer ejercicio y llevar una mejor calidad de vida.


Estructura del Ejercicio

Para una mejor organización de las sesiones se puede seguir el siguiente esquema, dividido en tres fases:

  • Entrada en calor.

  • Ejercicio propiamente dicho (caminata, trote, carrera, bicicleta, baile o el deporte elegido, ejercicios de fuerza muscular).

  • Vuelta a la calma (elongación).

La primera y tercera fases tienen gran importancia en la prevención de lesiones, la adaptación cardiovascular y la regeneración de las sustancias que aportan la energía al músculo que trabaja.



Importante

Los pacientes con problemas de salud previos deben pedir consejo al médico sobre la intensidad del ejercicio a realizar.

A mayor intensidad de ejercicio, mayores son los beneficios para la salud cardiovascular. Sin embargo, para realizar ejercicios y deportes de intensidades moderadas o mayores, se debe consultar al médico sobre los exámenes a efectuar para conocer la condición actual de salud y prevenir alteraciones cardiovasculares desencadenadas por el esfuerzo.


Como empiezo

Si llevás muchos años de sedentarismo, empezá de a poco. Da una vuelta a la manzana y de a poquito podes ir aumentando la distancia y variando la velocidad.

No es necesario realizar el ejercicio en una sola sesión, podes hacerlo en distintos periodos de 10 o 15 minutos.


! Que las alteraciones óseas o articulares (artrosis de cadera, columna o rodilla, por ejemplo) no sean un impedimento para realizar actividades.

Es posible realizar movimientos con los brazos (hacia arriba, abajo y laterales), cintura (derecha e izquierda) y piernas (levantar y bajar las rodillas) en la casa.


Plus: Los ejercicios en el agua son una alternativa interesante. Al haber menos impacto, las caminatas y los movimientos en la pileta (flotación, por ejemplo) constituyen una muy buena forma de ejercitarse.


Como sigo

Caminar en vez de utilizar transporte público y subir escaleras en lugar del ascensor, constituyen el primer paso para cambiar de una vida sedentaria a una activa.


Programá caminatas diarias acordes a tu estado físico actual. Pueden durar de 30 a 60 minutos, la mayoría de los días a un ritmo que te quede cómodo.


Plus: Podes variar la intensidad de la caminata. Comenzas con un paso moderado y luego, haces unos metros a paso rápido.


Como avanzo

A medida que se vayan obteniendo mejorías en la aptitud física y satisfacciones con los logros obtenidos, se puede progresar con las intensidades y los tiempos y, además, programar las actividades.

Una forma de progresar con los ejercicios consiste en intercalar trotes o carreras de diferente intensidad. Son los llamados “ejercicios intermitentes e intercalados”, donde se realizan cambios de intensidades sin detener la actividad.


Acordate: Un chequeo con tu cardiólogo para verificar el estado de tu corazón es importante para comenzar con la transformación a una vida activa. El te dirá como empezar de la forma correcta sin exponerte.


Fuente: WikiCardio


Para turnos conmigo, hace click acá o envianos un whatsapp al 1167679220

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  • Dr Mario Spennato

El Stent es un pequeño tubo de malla metálica que se expande dentro de una arteria. Se coloca en un vaso sanguíneo obstruido durante un procedimiento llamado angioplastia.


La intervención comienza con un cateterismo cardíaco, que se realiza en la sala de hemodinamia. 1️⃣Se introduce un catéter hacia la arteria coronaria que se encuentra obstruida.

2️⃣En el lugar de la obstrucción, se infla un balón o globo colocado en el extremo del catéter. 3️⃣Luego colocar el stent, que quedará fijo en la arteria, se extrae el catéter con el balón y aumenta el fluido sanguíneo.


El objetivo del stent es ayudar a que la luz de la arteria permanezca abierta para que fluya la sangre normalmente. Por medio de la angioplastia con stent, se resuelve la isquemia y la angina de pecho generadas por la obstrucción de la arteria coronaria.


Existen stents para las arterias del corazón (coronarias), del cuello (carótidas), y de las piernas (ilíacas, femorales, tibiales, poplíteas).


Fuente: WikiCardio


Mi agenda de Junio está abierta, podes pedir un turno mandando un WhatsApp al 1167679220 o haciendo click acá,



Dr. Mario Spennato

Cardiólogo

MN 126340 - MP 551207

Lorenzo Lopez 882, Pilar.

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  • Dr Mario Spennato

La hipertensión pulmonar es un tipo de presión arterial alta que afecta a las arterias de los pulmones y al lado derecho del corazón.



Con la hipertensión pulmonar, los vasos sanguíneos de los pulmones se estrechan, bloquean o destruyen. El daño ralentiza el flujo sanguíneo a través de los pulmones y aumenta la presión arterial en las arterias de los pulmones.

Entonces, el corazón debe hacer un esfuerzo mayor para bombear sangre a través de los pulmones. Con el tiempo, el esfuerzo adicional hace que el músculo cardíaco se debilite y falle.


En algunas personas, la hipertensión pulmonar empeora lentamente y puede poner en riesgo la vida. Aunque no existe cura para algunos tipos de hipertensión pulmonar, el tratamiento puede ayudar a reducir los síntomas y mejorar la calidad de vida.


Síntomas

Los síntomas empeoran a medida que la enfermedad progresa. Incluyen:

- Falta de aire

- Fatiga

- Mareos o desmayos (síncope)

- Presión o dolor en el pecho

- Hinchazón (edema) en los tobillos, las piernas y, con el tiempo, en el abdomen (ascitis)

- Color azulado en los labios y la piel (cianosis)

- Pulso rápido o latidos fuertes del corazón (palpitaciones)


La hipertensión pulmonar se diagnostica con mayor frecuencia en personas de entre 30 y 60 años. Envejecer puede aumentar el riesgo de desarrollar hipertensión arterial pulmonar. Sin embargo, la hipertensión arterial pulmonar idiopática es más común en adultos jóvenes.

Fuente: MayoClinic


Dr. Mario Spennato

Cardiólogo

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